Domesticar la metrópoli Un lugar es una porción de superficie donde el hombre elige de vivir; no es determinado en manera imparcial porque representa el resultado de exactos actos humanos. Aunque aparezca atado a la materialidad que lo connota, el representa un sentido que pertenece a narraciones personales. Un lugar no tiene una escala específica porque no es una entidad fija arreglada de limites cerrados y objetivos, más bien es un ámbito abierto definido por confines porosos y permeables que, aun único, se afirma como nudo entre lo que es local y global, personal y colectivo; es un concepto relacionál que se caracteriza respecto otros lugares cebando “procesos” que determinan relaciones sociales, economícas y políticas. El espacio construido puede ser definido “interior” no cuando es simplemente cerrado o delimitado, mas por que es portador de los sentidos que inspiran, en los que lo habitan, la idea de refugio, de defensa, de privatización; mas allá de ser perceptible el interior es un lugar reconocible y identificable a través da la cultura personal, fruto de las capacidades de abstracción y transformación del ser humano. Los interiores urbanos son espacios de la ciudad en los cuales se pueden encontrar concepciones organizadores típicos de los espacios interiores. Conceptos capaz de transformar las cavidades de las plazas y de las calles in espacios abiertos concebidos como consciente respuesta a la necesidad de habitar; son lugares de identidad y del encuentro, estrechamente conectados a la medida del hombre y a la capacidad de la forma del espacio de reunir y acoger; son intervalos fluidos en el devenir de la ciudad.
Domesticar la metrópoli / Giardiello, P.. - (2017). ( 1er FORO DE ARQUITECTURA Y VIDA COTIDIANA EN MEXICO ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA, UNIDAD TECAMACHALCO, Sección de Estudios de Posgrado e Investigación. Sede Regina ç ESIA ç Tecamachalco, Ciudad de Mexico, Mexico 29 NOVEMBRE 2017).
Domesticar la metrópoli
P. Giardiello
2017
Abstract
Domesticar la metrópoli Un lugar es una porción de superficie donde el hombre elige de vivir; no es determinado en manera imparcial porque representa el resultado de exactos actos humanos. Aunque aparezca atado a la materialidad que lo connota, el representa un sentido que pertenece a narraciones personales. Un lugar no tiene una escala específica porque no es una entidad fija arreglada de limites cerrados y objetivos, más bien es un ámbito abierto definido por confines porosos y permeables que, aun único, se afirma como nudo entre lo que es local y global, personal y colectivo; es un concepto relacionál que se caracteriza respecto otros lugares cebando “procesos” que determinan relaciones sociales, economícas y políticas. El espacio construido puede ser definido “interior” no cuando es simplemente cerrado o delimitado, mas por que es portador de los sentidos que inspiran, en los que lo habitan, la idea de refugio, de defensa, de privatización; mas allá de ser perceptible el interior es un lugar reconocible y identificable a través da la cultura personal, fruto de las capacidades de abstracción y transformación del ser humano. Los interiores urbanos son espacios de la ciudad en los cuales se pueden encontrar concepciones organizadores típicos de los espacios interiores. Conceptos capaz de transformar las cavidades de las plazas y de las calles in espacios abiertos concebidos como consciente respuesta a la necesidad de habitar; son lugares de identidad y del encuentro, estrechamente conectados a la medida del hombre y a la capacidad de la forma del espacio de reunir y acoger; son intervalos fluidos en el devenir de la ciudad.I documenti in IRIS sono protetti da copyright e tutti i diritti sono riservati, salvo diversa indicazione.


